¿Te has imaginado cómo será tu casa en el futuro?

Foto Fuente Pixabay

A medida que la población humana aumente, nuestras ciudades y hogares tendrán que adaptarse; los espacios interiores cambiarán como cambia una nube, se reconfigurarán y reorganizarán fácilmente para adaptarse a nuestros caprichosos gustos o acomodarse a diferentes propósitos.

Imagina paredes y suelos hechos de una «piel» maleable e incrustados con diminutos sensores y actuadores para que la forma y el tamaño de los espacios habitables puedan cambiar rápidamente, o incluso dividirse en habitaciones más pequeñas; imagina «casas inteligentes» totalmente programables que puedan controlarse a distancia y proporcionar información a sus propietarios; sí, incluso habrá una aplicación para ello.

Las decoraciones virtuales se modificarán en función de los gustos, el estado de ánimo y los caprichos; y toda la superficie interior de la casa se implantará con tecnología LED: las pantallas de televisión y de ordenador se formarán y desharán en cualquier habitación, según sea necesario. Incluso los muebles se adaptarán a nuestro cuerpo, responderán a los cambios de postura o desaparecerán cuando no los necesitemos.

Será la evolución definitiva del «Internet de las cosas». ¿Has perdido algo? ¿No encuentras las llaves? No hay problema. Sólo tienes que utilizar una función de búsqueda en línea para encontrarlo. ¿Odia el color de esa pared de acento? Bórralo. ¿Necesita más espacio de almacenamiento? Mira cómo aparecen nuevas estanterías, como por arte de magia.

Y las comodidades son fantásticas. Todas las casas contarán con una impresora 3D, capaz de fabricar cualquier cosa que desees, utilizando patrones descargables, probablemente incluso dispositivos electrónicos complejos. Incluso podrán imprimir tus comidas, diseñadas y programadas por los mejores chefs del mundo.

Imagínese casas cuyo material de construcción esté salado con bacterias latentes productoras de cal, que se despierten al contacto con la humedad y reparen cualquier grieta o daño estructural.

Habrá «tanques de digestión» llenos de bacterias anaeróbicas para eliminar nuestros residuos; y nuestras casas producirán, almacenarán y reutilizarán su propia energía, utilizando «pilas de combustible microbianas» y paneles solares más eficientes para generar electricidad, y bancos de energía como el Tesla powerwall para almacenarla para su uso futuro. Los hogares serán casi totalmente independientes de una red energética peligrosamente sobrecargada.

Dentro de cien años, nuestras casas serán, en casi todos los aspectos, organismos artificiales semivivos, sistemas cerrados con un metabolismo, un aparato sensorial, una respuesta inmunitaria y una aproximación a un sistema nervioso.

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