¿Hipoteca fija o hipoteca variable?

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La escalada del euríbor durante el último año ha hecho que elegir entre una hipoteca a tipo fijo o una variable sea un poco más complicado. Este indicador, que se utiliza para calcular el tipo de interés al que se paga una hipoteca, pasó del -0,484% (junio de 2021) al 0,852% (junio de 2022) en tan solo 12 meses. Mientras que el Euribor es pasivo, los usuarios tienden a hipotecas a tipo fijo. El año pasado, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), cerca de 263.000 hipotecas se formalizaron en España por esta vía.

Ahora, con las tasas de interés cambiantes, muchas instituciones financieras comienzan a apostar por las hipotecas variables, que esperan generen ingresos adicionales. Como resultado, las ofertas de los bancos están aumentando, haciéndolos más baratos, mientras que los bancos fijos son más caros.

Pueden darse tres situaciones diferentes:

En este primer caso, el euríbor creció hasta el 1,5% en 2023 y alcanzó el 2% en 2024. Desde entonces, y durante lo que resta de vida del préstamo, el indicador se ha mantenido aproximadamente en el mismo nivel, es decir, en torno al 2%. En este caso, el préstamo fijo es «obviamente el más rentable», con un ahorro de 4.232 euros frente al préstamo variable.

Espera una rápida subida del Euribor para frenar la inflación. Alcanzará el 2,5% en 2023, mientras que de 2024 a 2028 entrará en una segunda fase de recortes graduales (0,5 puntos por año) con el objetivo de evitar una posible recesión europea. Entonces, en 2027 y 2028, alcanza un mínimo de 0,5%. Después de eso, habrá un escenario estable durante cuatro años con el índice en torno al 1%, y luego aumentando gradualmente hasta estabilizarse en torno al 2%. En este escenario “prácticamente no hay diferencia entre un préstamo fijo y un préstamo variable”.

Supone un rápido aumento inicial al 2,5% durante el próximo año. Luego, se plantea un escenario más severo de recesión y recorte de tipos a partir de 2024 hasta llegar a un mínimo del 0,5% entre 2026 y 2028. Luego se alcanza la etapa de normalización en incrementos incrementales de hasta un 2%. En este caso, «un préstamo variable sería la opción más adecuada, siempre que cueste menos de 1.296 euros».

En definitiva, OCU reconoce que en una operación a largo plazo como una hipoteca -con vencimientos a 20 años o más- “lo mejor es ir con cuidado y no precipitarse”. En su opinión, no es necesario tomar decisiones a corto plazo «en base a una situación inusual y posiblemente pasajera como la invasión de Ucrania y la inflación descontrolada» que provoca.

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